CALL FOR PAPERS MONOGRÁFICO: La Radio en el siglo XXI, The survivor

La radio, primer medio de comunicación de la historia, en contra de todo pronóstico, ha sabido adaptarse a los continuos e imparables avances tecnológicos. Ya en los años 80, el grupo musical The Buggles anunciaba su muerte en detrimento del vídeo y el audiovisual. En la más estricta actualidad, resulta todavía más llamativa su profunda remediación tecnológica y su consolidación como medio de la inmediatez y generador de grandes profesionales periodísticos.

La radio ha sobrevivido al vídeo, la televisión, Internet y las plataformas de contenidos por streaming y se ha consolidado como un medio informativo relevante y básico para la ciudadanía. Además, ha sido capaz de aprovechar las novedades y características que oferta el universo online. Radio e Internet coinciden en rasgos fundamentales que definen la manera de transmitir información: rapidez, inmediatez e interacción. También el consumo a la carta y la posibilidad de almacenar los contenidos en formato podcast le han otorgado una nueva impronta, mejorando la calidad del producto radiofónico.

Otro elemento fundamental de la inagotable y superviviente radio es su adaptación a cualquier ámbito temático y geográfico. En un mundo informativo y de entretenimiento global, lo local, lo próximo interesa cada vez más. Y la radio, con Internet de gran aliada, permite la transmisión de contenidos desde cualquier rincón del mundo y sobre cualquier temática, por minoritaria que parezca.

Las empresas radiofónicas también han visto una nueva fórmula de crecimiento y desarrollo con la creación de plataformas multimedia. Así, emisoras de radio han creado su propia estructura en Internet incluyendo apartados de información periodística en formato digital y productos audiovisuales.

Elementos como la Publicidad Radiofónica han evolucionado desde enfoques más tradicionales, cuya revisión y estudio aportarían luz a uno de los pilares que han sustentado el medio radiofónico, siendo este todavía un formato de venta de productos e ideas de gran vigencia y rentabilidad.

Por último, las redes sociales han casado igualmente con las empresas radiofónicas que las utilizan como amplificadoras de sus programaciones, información y promoción. Nos faltaría reflexionar sobre el consumo que de la radio realizan las nuevas generaciones, así como diferentes sectores sociales en función de sus intereses.